Visión

Comenzamos de la base que el principal actor del proceso educativo es el mismo niño y sus intereses, respetamos sus ritmos, abrimos paso a la libre elección, desarrollamos la autonomía, el sentimiento de responsabilidad, tanto con su propio desarrollo como en su participación comunitaria. Esto tiene especial relación con la posibilidad de construir personas gestoras de cambios, felices, solidarias, creativas, flexibles y autodidactas, capaces de transformar la sociedad actual en una sociedad más justa y sustentable, siendo participantes activos de la gestión de comunidades humanas cooperativas y solidarias, activas en el mejoramiento del entorno en donde se desenvuelven.

La Doctora Montessori reconoció que la motivación interna de cada persona es un impulso intrínseco que conduce a un aprendizaje significativo. Es por esto que nuestro quehacer pedagógico se centra en apelar a la curiosidad natural del niño y a la necesidades de conocimiento que surgen espontáneamente en él. El equipo docente es considerado como guía en el proceso de enseñanza-aprendizaje del niño, y el en encargado de acompañar y mediar experiencias significativas de aprendizaje.

Reflexionamos, planificamos y actuamos en pos de una educación para el desarrollo de la conciencia, bajo los principios de la Metodología Montessori y de lo que se denomina “educación cósmica”, que es el estudio interdisciplinario que propone una comprensión sistémica y unificadora del planeta y su relación con el cosmos.

Todos los que se dispongan a observar el quehacer escolar, ven niños que plantan, cuidan, trabajan en grupos tranquilos, juegan, construyen, proponen, solucionan problemas, crean y conviven en ambientes de respeto y de cooperación.

Misión

Observar los intereses y comportamientos de cada niño o niña en particular y guiarlos, valorando su propia naturaleza, hacia un aprendizaje activo, articulado y significativo. El ambiente debe estar marcado por el clima de amor y confianza, y las guías se deben mostrar abiertas a acoger las dudas, apoyar las dificultades y generar ambientes y oportunidades para lograr el desarrollo de los conocimientos necesarios para que los niños puedan desenvolverse en el mundo y ser un aporte constructivo en sus entornos.

Buscamos formar niños sanos, felices, autónomos y conscientes, tanto de su propio desarrollo, como de la vida en comunidad y del cuidado del medio ambiente. Libres y responsable de sus actos, capaces de identificar las posibles consecuencias que conlleva su accionar. Además, esperamos formar individuos que sean capaces de cuestionar la realidad, identificar problemáticas, buscar soluciones e implementarlas en sus contextos. Líderes, creativos y solidarios, capaces de expresar con humildad su propio punto de vista, entendiendo que no existe una única verdad incuestionable. Buscamos, en definitiva, formar seres con un profundo amor por la vida, por la diversidad humana y por la naturaleza que nos provee el sustento.

Por lo tanto, consideramos de gran importancia desarrollar holísticamente a nuestros niños, tanto en su aspecto cognitivo, emocional y espiritual. En el aspecto cognitivo, a través de actividades colaborativas y activas, se busca que el desarrollo de los aprendizajes se genere bajo la constante experimentación e investigación, en las diferentes áreas del conocimiento: Lenguaje, Matemáticas, Botánica, Zoología, Astronomía, Geografía, Historia, Arte, Música, Vida Práctica y Sensorial.